Celebración del Día Internacional de la Biodanza 2016.

Debemos y podemos aprender a no caer en la trampa de la separación y la confrontación. Como sabemos, el bombardeo de estímulos que nos incita a desconfiar y a temer, jamás se detiene. No obstante, tenemos aquí y ahora la posibilidad cierta de cambiar el resultado que ese bombardeo busca, pues en cada momento nos es posible modificar nuestras decisiones, muchas de las elecciones que de ordinario hacemos y que son funcionales al intento aleve de quienes pretenden -desde siempre- controlarnos.

 

Este domingo, 24 de Abril de 2016, esperamos encontrarnos muchas personas al mediodía, en la Plaza principal de La Serena, para celebrar la vida en una sesión abierta de BIODANZA, con nuestra invitación amorosa y valiente a llevar nuestra atención hacia todo aquello que une a los seres humanos.

 

Allí les esperamos con una sonrisa y un abrazo, formaremos una gran ronda de personas que aceptamos nuestra vinculación inherente y propia, en la esencia que nos es común.

Celebraremos también nuestra diversidad, sabiendo que ésta -lejos de constituir una amenaza- nos enriquece y permite el desarrollo de nuestra condición de seres simultáneamente singulares y plurales.

 

Vayan content@s ese día y lleven a sus hij@s, familia y amig@s, para generar junt@s una hermosa energía sanadora y fortificante.

Gracias.

Carlos Ramón.

(del 18/4/16)

Concretamos el Primer Encuentro local de Ciudadanía Inteligente.

Ayer, sábado 19, iniciamos el ciclo convocado en nuestro Salón, para fortalecer el Sentido de Ciudadanía en la comunidad a la que pertenecemos. Ha sido un hermoso encuentro de un puñado de personas con mucho fuego en su interior, para ampliar su consciencia de pasar a la acción, con el propósito de mejorar nuestras vidas, a nivel individual y colectivo…, a partir del propio espacio en que cada un@ tiene la posibilidad de interactuar.

Les estamos invitando a considerar algunas premisas generales que, esperamos, orienten nuestras conversaciones:

1) Las personas que habitamos la Tierra somos hermanas.

2) Nuestro progreso como especie depende -en primer lugar- de nosotr@s mism@s.

3) Todo estímulo que divide y distancia a los seres humanos entre sí, tiene un origen inducido artificialmente.

4) El impulso natural para nuestro progreso como especie es, por tanto, la colaboración y no la competencia.

5) El modelo piramidal para el ejercicio de la administración de nuestra vida colectiva, ha sido impuesto por una Meta Élite planetaria desde la noche de los tiempos, con el principal propósito de controlarnos y canalizar nuestras vidas en función de sus intereses.

6) El modelo de sociedad que se acerca más a nuestra naturaleza humana es el de una red, con sus hilos y sus nodos de comunicación y colaboración horizontal, para beneficio de todas y de todos.

7) Para plasmar nuestra interacción en red es preciso que una gran cantidad de nosotr@s alcance la comprensión de que todo lo que le ocurre a una parte de la red afecta a la red entera.

8) La Ciudadanía es más que la mera pertenencia a un colectivo mayor, pues requiere de la participación activa de sus integrantes, para generar la organización necesaria en función de las necesidades y aspiraciones de toda la comunidad.

9) La Ciudadanía sólo puede ser representada por aquell@s de sus integrantes que sean y acepten ser mandatad@s por su comunidad, para trabajar en la gestión que origina la expresión libre de aquellas necesidades y aspiraciones, así como de su priorización, en un período definido de tiempo.

_______________

Este primer encuentro incluyó en su sección práctica, la presentación que mi esposa, la Dra. Ximena Valdés Ortiz, efectuó acerca de la Ley chilena que garantiza la atención de toda persona que presente alguna de las 80 patologías incluidas hasta hoy en las Garantías Explícitas en Salud, GES, entregando orientaciones concretas para que cada persona así afectada conozca y haga valer su derecho, de modo de obtener el beneficio que esta Ley garantiza y que -en general- es bastante desconocida.

Esperamos poder generar un segundo Encuentro de Ciudadanía Inteligente, durante el próximo mes de Abril.

Carlos Ramón.

(del 28/3/16)

La prueba de la ira.

Tras la prueba del poder, a la que tod@s podemos sucumbir, existe otra tanto o más exigente: la prueba de la ira.

 

La rabia o cólera, es la emoción que naturalmente emerge en nosotr@s, desde una tristeza muy profunda, cada vez que nos vemos enfrentad@s a una circunstancia fuertemente inconfortable y desestabilizadora. La Meta Élite mundial, aquél pequeño grupo de personas que intentan desde siempre -y consiguen en medida formidable- mantener el control sobre nosotr@s, la inmensa mayoría de los habitantes del planeta, CUENTAN con nuestra rabia.

 

Su estrategia ha sido la de di-vi-dir-nos. Desde siempre.

 

Han inventado infinidad de trincheras y categorías, instándonos para que cada quien elija las suyas…., instalándose de inmediato en una posición “contraria” a la de quienes han elegido categorías diferentes.

 

Inventaron los “países”, las “religiones”, los “partidos políticos”, los “sistemas de pensamiento”. Introdujeron la tiranía de la especulación financiera, creando categorías de acceso a los recursos para intercambio de bienes y servicios: “ricos” y “pobres”.

Crearon el sistema de “castas”, la “esclavitud”, los “dioses”, el “patriarcado” y, recientemente, el “feminismo” y el “enfoque de género”.

 

También, en la vida cotidiana, interminables pequeñas pero desastrosas parcelas de separación de los seres humanos, tales como los “barrios” conceptuales, la “moda”, la “música” conceptual, el “racismo”, la “competencia deportiva” y un enorme etcétera.

Tal como hiciera Gandhi, el Mahatma, cada un@ de nosotr@s puede resolver la trampa de la ira, comprendiendo que históricamente hemos sido tratados como cobayas, intimidad@s por estímulos perversos que nos han dificultado severamente acceder a la consciencia de lo que verdaderamente somos: herman@s.

 

Iguales en esencia, diferentes en expresión.

 

Hoy nos referiremos a ello en nuestra primera convocatoria abierta, en La Serena, para contribuir a fortalecer el sentido de ciudadanía, de pertenencia a un solo y mismo género humano, que se debe a sí mismo el propósito de desarrollo, desde la complementariedad natural y no desde la competencia artificial.

 

Todas nuestras “diferencias amenazantes” podemos irlas disolviendo, en la medida en que relevamos nuestro sólido fundamento unitario, pasando progresivamente del dominio del miedo al dominio del amor.

 

Carlos Ramón.

(del 19/3/16)

Estar mejor es Nuestra responsabilidad.

Gran parte de la ciudadanía se sorprende porque de pronto se nota mucho la connivencia en la estructura de la clase política y su evidente e innegable subordinación al Poder Oculto, responsable de la fabricación y administración del dinero y todo lo que de ello se desprende. Para mí es claro que los “deslices” PENTA-SQM-CAVAL-CORPESCA-ETC., son apenas una muestra insignificante de cómo se maneja el poder temporal en el mundo y de cómo tal práctica llega hasta el último rincón del planeta, con mayor o menor intensidad.

Para mí, un ciudadano cualquiera, los hechos constituyen evidencia. Lo que ocurre es todo aquello a lo que le ha sido permitido que ocurra. No creo en la casualidad…, ese limbo tan recurrido…, tal vez para ocultar nuestra enorme ignorancia.

Y aunque los hechos conocidos por la población chilena respecto de la clase política y de la élite económica son vergonzosos, la verdad es que no debería sorprendernos tanto.

Esto que conocemos como democracia, en realidad no lo es y

quienes reconocemos como nuestros representantes tampoco lo son.

Aquello que denominamos estado de derecho es apenas una caricatura, que descansa en la mera existencia de un ordenamiento normativo y en el simbolismo de la división de la Administración del Estado en tres poderes, supuestamente independientes.

En los hechos, la ciudadanía no elige a sus representantes, primero y ante todo, por el muy buen trabajo que la MetaÉlite hace sin descanso, de bombardear la vida cotidiana de las personas con estímulos perversos, impidiendo la emergencia de un sentido sólido de Comunidad.

Y luego, porque ha generado esos cuerpos intermedios llamados partidos políticos, con aparente diversidad y hasta animadversión entre ellos, con los que pretende (y consigue) dar una sensación de expresión popular y de participación…, levantando “candidat@s” de entre sus estrechas y oscuras filas, a quienes también pretenden legitimar como representantes.

Sólo será democracia cuando la ciudadanía inteligente decida asumir el control de su vida en comunidad, conociéndose, conversando, reuniéndose, intercambiando saberes, deliberando acerca de sus necesidades locales y nombrando de entre ella a sus representantes, para ejecutar las tareas priorizadas por la propia comunidad.

Nuestros actuales y anteriores “representantes” -salvo muy contadas excepciones- han estado lejos de serlo, pues, antes al contrario, han barrido con su rol de Mandatarios para erigirse en Mandantes y se han arrogado facultades y privilegios que nada tienen que ver con la tarea de quien es encomendado para administrar el plan de trabajo consensuado por la mayoría, en cada localidad.

Estado de derecho es mucho más que una nación que cuenta con normas que explicitan lo que le está permitido a una persona hacer y lo que no. Del Imperio Romano hemos heredado el modelo de derecho…, y si me preguntan, yo no quiero que nos parezcamos a eso. 

Un Estado de derecho es una Democracia, pues la noción de derechos sólo tiene sentido en función del respeto de cada una de las personas que constituyen la nación.

La sola práctica de dividir el Estado en tres poderes supuestamente equivalentes y autónomos no basta para pretender que “existen instituciones que funcionan”. Para mí, la evidencia dice que el Poder Legislativo está llena de ineptitud. Que el Poder Judicial es un mero administrador de las leyes que surgen del anterior y que está muy lejos de ser justo y, finalmente, que el Poder Ejecutivo es el circo que surge del mecanismo antedicho, con un ejército de operadores que se pelean por un trozo del pastel que el Poder Oculto pone a su disposición, para que hagan el trabajo sucio y contengan el ímpetu de la ciudadanía, mientras aquél continúa aumentando su poder, a partir del trabajo de tod@s nosotr@s.

Sin duda, gente, tod@s nosotr@s tenemos que conversar.

Carlos Ramón.

(del 12/3/16)

El aborto es un crimen, busqueños una solución.

Los mismos slogan pro aborto, invitan a reflexionar respecto de las diferencias aparentemente irreconciliables, para alcanzar el tan necesario acuerdo social para proteger la vida. Ambas posturas antagónicas relevan el valor de la vida como argumento, es decir, tenemos la mirada puesta en la distancia, en un mismo propósito.

Algunas pancartas recurrentes pueden ayudarnos a comprender el lugar desde el que se profieren tales frases, y acercarnos así a encontrar juntos una solución, aunque esta misma revisión parezca en lo inmediato generar más animosidad.

Cuando dicen, por ejemplo, “Mi cuerpo, mi decisión”, lo que siento es: su cuerpo, ciertamente, pero no su decisión, pues su condición de mujer no les da derecho a decidir si su hij@ vive o muere.

Si sostienen que la “Penalización del aborto no resuelve el problema”, pienso que es tan cierto como lo es también que aceptar ese crimen tampoco lo resuelve.

Cuando su letrero reza “La Mujer decide”, pienso que ciertamente la mujer -como toda persona- decide todo asunto que la involucre sólo a sí misma. Porque ¿a quién corresponde decidir sobre la vida o la muerte de otro ser?…, aunque sepamos todos los días que fulano decidió matar a merengano, en las cuatro esquinas del mundo.

Que “El Estado garantiza, la Iglesia no interviene”. Pues Chile es un Estado laico y las iglesias son sólo una parte de la sociedad que, teniendo su postura al respecto, no representan a quienes abogamos por el respecto irrestricto a la vida, que es lo que el mismo Estado garantiza.

“Si los hombres parieran, el aborto sería ley”, tal vez podría ser así, pero la discusión estaría dada igual que ahora, entre quienes defendemos la vida, a todo evento, y quienes la relativizan.

En cuanto a vuestro lienzo que dice “Los médicos que denuncian a las mujeres por aborto violan los derechos a la confidencialidad y a la vida privada consagrada en la constitución”, convendremos en que los médicos tienen la misión de mantener vivas a las personas, y el derecho a la vida consagrado en la constitución es superior al derecho a la confidencialidad y a la vida privada.

Levantaron ustedes otro que dice “La penalización del aborto viola la convención contra la tortura”. No puedo menos que pensar en la dolorosa paradoja que ello encierra, como si la tortura y el asesinato de un bebé no contase. 

No me molesta que me endilguen los epítetos de “conservador”“arcaico” o “Ignorante” cuando se trata de proteger la vida de todos los seres humanos y, por cierto, el eufemismo de “interrupción voluntaria del embarazo” significa asesinato de un ser humano, antes de nacer.

Concedo que en mi condición de hombre no me es posible ponerme en el lugar de una mujer, sin embargo, si de verdad queremos como sociedad hacernos cargo del drama del aborto y de las miles de mujeres afectadas, entonces no debe nuestra legislatura ni el gobierno de turno incurrir en el facilismo de la “solución final”, parafraseando a los jerarcas de la Alemania nazi.

La Administración del Estado tiene la obligación de proteger a todos/as sus ciudadanos/as, y creo comprender algunos de los argumentos de las personas pro aborto -movidas por la rabia y la desesperación de verse discriminadas y abandonadas- puesto que los mismos son legitimados por aquella, que se hace así cómplice de este crimen, debido a la vergonzosa insuficiencia de protección a la mujer.

Es menester legislar y, de sobremanera, implementar los recursos institucionales suficientes para proteger a toda mujer que -por la razón que sea y en uso pleno de sus facultades- no desea al/a hijo/a que trae en su vientre. Es preciso garantizar el apoyo efectivo a esa madre y a ese/a niño/a, de modo de mitigar su angustia y entregarles todo el cuidado necesario para llevar a buen término el embarazo y, en su momento, respetar la decisión que ella finalmente tome de entregar ese/a bebé para una adopción que le provea un entorno familiar adecuado, o reconsiderar su rechazo de primera instancia, resolviendo aceptarle y hacerse cargo de su hija/o, dando así continuidad natural a su maternidad.

Carlos Ramón.

(del 4/3/16)

Encuentros ciudadanos.

Tenemos que conversar. Como género humano estamos co-creando un desastre “afuera”, que sólo podemos corregir revisándonos “adentro”. Nadie lo hará por nosotr@s. No hay “autoridades” ni “instituciones” que puedan hacerse cargo…, ¿acaso no está suficientemente probado?

 

Los bancos y entidades financieras no paran de especular, estafándonos con sus créditos de dinero fraccionado, que a ellos nada les ha costado y que convierten en nuestra deuda, que sí les genera ingresos reales…, con nuestro esfuerzo.

 

Los gobiernos no están resolviendo nuestras prioridades pues obedecen a una agenda donde la ciudadanía -claramente- no ocupa un lugar importante, pues una y otra vez la “clase política” se las arregla para permanecer en la parcela de poder que le es permitida, turnando y reacomodando a sus operadores/as para ejercer los cargos dispuestos para ello.

 

La verdad es que no existe una democracia, sino un remedo de ella, con el rito de votar a gente impuesta por estamentos intermedios que no obedecen la voluntad ciudadana, sino a la misma agenda antedicha.

 

Sólo una persona ilusa puede creer la versión oficial del 11/09/2001, la conclusión de la Comisión Warren por lo de JFK, que el desastre del Transantiago se deba sólo a una inenarrable torpeza, que sólo ha existido “relación entre el dinero y la política” desde el destape reciente de SQM-PENTA-CAVAL y otros, etc.

 

En EE. UU., el stablishment ya asume que habrá grandes revueltas ciudadanas, de hecho las esperan…, con sus campamentos FEMA y su policía sobre armada.

 

La desgracia de la guerra, en cualquiera de sus formas e intensidades, hace presa hoy mismo de cientos de miles de personas en enormes áreas del planeta, porque así lo quiere y/o lo permite el poder fáctico.

 

El invento de una pandemia tras otra, sobre cuadros reales pero muy exagerados; la oferta interminable de drogas legales e ilegales para idiotizar a la población…, y generar ingentes recursos en negro; y todo aquello que alcanzamos a ver.

 

Necesitamos conversar.

 

Este cuadro oscuro estimula nuestra reacción también oscura. Eso no nos ayudará.

Debemos mirarnos y perder el miedo, para fortalecer una expresión ciudadana verdadera, desde la claridad y desde la paz, en nuestras localidades.

 

En La Serena, Chile, dispondremos de un lugar el día sábado 19 de Marzo, en nuestro salón de calle Gandarillas 1039, desde las 17:00 hasta las 19:00 hrs.

 

En este primer encuentro ciudadano local, ofreceremos una capacitación de mi esposa, Ximena Valdés, para que aprendan a usar la la ley de Garantías Explícitas en Salud (GES), un recurso disponible, poco difundido y absolutamente subutilizado.

La invitación está hecha.

 

Carlos Ramón.

(del 11/2/16)

Necesitamos conversar.

Un desafío mayor para la gente que despierta, es trascender el umbral de la rabia y comenzar a actuar en consecuencia, desde la calma y la profundidad que alcanzamos después.

 

Lo más común es acomodarse a las reglas del juego impuestas por el poder fáctico a través de “las instituciones”, lugar en que se encuentran las personas-masa y quienes se revuelven inquiet@s pero terminan sometiéndose al empuje alienante de aquél.

 

Luego están las personas reaccionarias, aquellas que visualizan y conocen del engaño al que la inmensa mayoría de la población ha estado sometida, y que, resultado de ello, experimentan básicamente una gran rabia contra quienes aparecen como identificables, en cualquiera de las miles de situaciones percibidas como injustas, en la cotidianidad.

 

A fe mía que este segundo grupo es mayor que el primero; es mayor que la masa. De ellos sabemos a diario y cada un@ de nosotr@s solemos ir y venir de este segundo grupo durante parte significativa de nuestras vidas. Una característica de este segundo grupo es el tomar partido…., el atrincherarse una y mil veces, perpetuando la actitud de enemigo ante la cual el 1% -la gran élite mundial- sonríe satisfecha.

 

Veamos: una religión, un partido político, una nacionalidad, una raza, un rango etario, un sexo, un nivel de ingresos pecuniarios, un nivel de educación formal, etc., categorías todas ellas que contribuyen eficientemente al milenario plan elitista de dividir para controlar.

 

Y hay un tercer grupo de personas, en franca expansión, que traspasa aquel umbral, pues se ha dado cuenta, no sólo de la existencia de infinidad de iniquidades -como el segundo grupo- sino también del control que ejerce el poder fáctico a través de la ingeniería social, de las reacciones más comunes e inmediatas de los humanos.

 

Este tercer grupo logra disolver la ira, pues comprende que lo que ocurre “afuera” sólo es posible porque much@s lo hemos estado proyectando desde “adentro”. Construimos en conjunto la realidad que experimentamos y la mutamos todo el tiempo, aparentemente sin control.

 

Una característica importante de este tercer grupo es su fragilidad al sentirse bastante solas las personas que lo integran, lo que lleva a la necesidad urgente y ominosa de conversar. De encontrarnos y generar un ethos grupal. De mantenernos despiertos. De actuar.

Carlos Ramón.

(del 10/2/16)